Con las ONG internacionales
1 Abril 2020
De las múltiples colaboraciones internacionales de la Fundación Abertis, en esta Memoria destacamos dos
Aunque cuando somos más jóvenes no pensamos en ello, una de las consecuencias más duras de enviudar y envejecer es la soledad. A la persona mayor aislada todo se le hace un mundo. Así lo detectaron los responsables del Casal de la Gent Gran (Casal de las Personas Mayores) del barrio de Trinitat Vella, en Barcelona. Se dieron cuenta de que muchos de los posibles usuarios no iban al centro —y ni siquiera bajaban a la calle— por miedo a coger el ascensor, por los problemas de movilidad a la hora de bajar y subir escaleras o porque cruzar la calzada era para estas personas, un muro infranqueable.
Para solucionar esta situación, en 2014, el Casal de Trinitat Vella, conjuntamente con el Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, la Fundación Catalana Síndrome de Down (FCSD) y la Fundación Abertis, ensayaron el proyecto Cooperant de la Gent Gran (Cooperante de las Personas Mayores). Así dos jóvenes con síndrome de Down o discapacidad intelectual van a buscar a los usuarios del programa a su domicilio y los acompañan a pie al Casal, tanto de ida como de vuelta. Para realizar este trabajo, antes han recibido una formación de la FCSD.
A los beneficiarios del programa se les ha abierto un nuevo horizonte. Escapan de su aislamiento y se relacionan con otras personas con inquietudes similares. Además, tienen acceso a una amplia variedad de actividades y talleres para llenar sus horas de ocio: actividades lúdicas, formativas, artísticas, deportivas, artesanales, de acercamiento a las nuevas tecnologías… Para los jóvenes con síndrome de Down contratados por la Fundación Abertis, significa sentirse útiles e integrarse en el mercado laboral, además de una inyección de autoestima. El seguimiento realizado por los profesionales de la FCSD garantiza que el programa sea un éxito.
Aunque cuando somos más jóvenes no pensamos en ello, una de las consecuencias más duras de enviudar y envejecer es la soledad. A la persona mayor aislada todo se le hace un mundo. Así lo detectaron los responsables del Casal de la Gent Gran (Casal de las Personas Mayores) del barrio de Trinitat Vella, en Barcelona. Se dieron cuenta de que muchos de los posibles usuarios no iban al centro —y ni siquiera bajaban a la calle— por miedo a coger el ascensor, por los problemas de movilidad a la hora de bajar y subir escaleras o porque cruzar la calzada era para estas personas, un muro infranqueable.
Para solucionar esta situación, en 2014, el Casal de Trinitat Vella, conjuntamente con el Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias, la Fundación Catalana Síndrome de Down (FCSD) y la Fundación Abertis, ensayaron el proyecto Cooperant de la Gent Gran (Cooperante de las Personas Mayores). Así dos jóvenes con síndrome de Down o discapacidad intelectual van a buscar a los usuarios del programa a su domicilio y los acompañan a pie al Casal, tanto de ida como de vuelta. Para realizar este trabajo, antes han recibido una formación de la FCSD.
A los beneficiarios del programa se les ha abierto un nuevo horizonte. Escapan de su aislamiento y se relacionan con otras personas con inquietudes similares. Además, tienen acceso a una amplia variedad de actividades y talleres para llenar sus horas de ocio: actividades lúdicas, formativas, artísticas, deportivas, artesanales, de acercamiento a las nuevas tecnologías… Para los jóvenes con síndrome de Down contratados por la Fundación Abertis, significa sentirse útiles e integrarse en el mercado laboral, además de una inyección de autoestima. El seguimiento realizado por los profesionales de la FCSD garantiza que el programa sea un éxito.
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No hace falta irse a otros países para luchar contra la pobreza. También hay personas necesitadas aquí
Se trata de una de las iniciativas más longevas del Programa de Seguridad Vial de la Fundación, que ya ha recibido cuatro premios