Julio González, en São Paulo
28 Marzo 2020
La muestra en el Instituto Ohtake reunió 70 piezas, entre esculturas, dibujos, pinturas, fotografías y documentos
La muestra «Joan Miró: Le couleur de mes rêves» (Joan Miró: el color de mis sueños) se pudo visitar en el Grand Palais hasta el 4 de febrero. De esta manera, el pintor catalán regresaba a París, donde desde su juventud hasta su madurez, había mantenido un estrecho vínculo con los círculos vanguardistas.
A través de casi 150 pinturas, se podía hacer un viaje retrospectivo en la evolución de la técnica y el estilo del artista. Miró creaba a partir de sus sueños y abría las puertas a su universo poético. Era capaz de crear una obra a partir del impulso que le provocaban elementos tan simples, casuales y fortuitos como una mancha, una gota, una huella, un objeto encontrado al azar o un elemento natural.
La muestra «Joan Miró: Le couleur de mes rêves» (Joan Miró: el color de mis sueños) se pudo visitar en el Grand Palais hasta el 4 de febrero. De esta manera, el pintor catalán regresaba a París, donde desde su juventud hasta su madurez, había mantenido un estrecho vínculo con los círculos vanguardistas.
A través de casi 150 pinturas, se podía hacer un viaje retrospectivo en la evolución de la técnica y el estilo del artista. Miró creaba a partir de sus sueños y abría las puertas a su universo poético. Era capaz de crear una obra a partir del impulso que le provocaban elementos tan simples, casuales y fortuitos como una mancha, una gota, una huella, un objeto encontrado al azar o un elemento natural.
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